El enemigo puede estar dentro

Tenemos fijación con las amenazas externas. Siempre pensamos que si quieren atacar a nuestra empresa, tiene que ser alguien de fuera. ¡Craso error! Los incidentes de seguridad provocados, con o sin mala intención, desde el interior son tan frecuentes y dañinos como los externos. Malware instalado por empleados descuidados, robo de credenciales, fuga de datos,…